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Día Mundial de la Tuberculosis

El 24 de marzo de cada año conmemoramos el Día Mundial de la Tuberculosis. Este evento anual recuerda la fecha en 1882 cuando el Dr. Robert Koch anunció que había descubierto el Mycobacterium tuberculosis, el bacilo que causa la tuberculosis.

¿Qué es la TUBERCULOSIS?
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa que suele afectar a los pulmones y es causada por una bacteria denominada Mycobacterium tuberculosis.
Se estima que alrededor de un tercio de la población mundial están infectadas con M. tuberculosis; aproximadamente 8 millones de ellos enferman anualmente y cerca de un millón mueren por la enfermedad.

¿Cómo se transmite?
Se transmite de una persona a otra casi exclusivamente por medio de gotitas de aerosol suspendidas en el aire, expulsadas con la expectoración de las personas afectadas por tuberculosis pulmonar. Estas pequeñas gotas pueden permanecer infectantes en el aire durante bastante tiempo y pueden ser inhaladas por otras personas. La infección de los contactos es más probable cuando conviven o permanecen durante un tiempo prolongado cerca del enfermo que está expectorando bacilos y en un ambiente poco ventilado. No todas las personas infectadas enferman, sólo una de cada diez aproximadamente, que son las más susceptibles. La tuberculosis puede manifestarse en cualquier órgano, porque el M. tuberculosis se disemina por todo el organismo; sin embargo, la enfermedad pulmonar es la más infectante y frecuente (80-85% de todos los casos diagnosticados) debido a que el bacilo necesita abundante oxígeno para desarrollarse.

¿Cuáles son sus síntomas?
La infección por M. tuberculosis suele ser asintomática en personas sanas, dado que su sistema inmunitario actúa formando una barrera alrededor de la bacteria.
Los síntomas de la tuberculosis pulmonar activa son tos, a veces con esputo que puede ser sanguinolento, dolor torácico, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudoración nocturna.

¿Quiénes presentan más riesgo?
Las personas infectadas por el bacilo tuberculoso tienen un riesgo de enfermar de tuberculosis a lo largo de su vida de entre el 5% y el 10%. Las personas inmunodeprimidas, corren un riesgo mucho mayor de enfermar.
Las personas infectadas por el VIH tienen 18 veces más probabilidades de desarrollar tuberculosis activa. Ese riesgo de desarrollar tuberculosis activa también es más elevado en las personas que padecen otros trastornos que dañan el sistema inmunitario. Las personas con desnutrición presentan un riesgo tres veces mayor.
El trastorno por consumo de alcohol y el tabaquismo aumentan el riesgo de contraer tuberculosis en un factor de 3,3 y 1,6, respectivamente.

Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico de tuberculosis pulmonar puede hacerse en el laboratorio demostrando la presencia de bacilos en una muestra de esputo, por medio de la baciloscopía (examen microscópico). Otras técnicas son el cultivo y las pruebas moleculares.
La baciloscopía es la técnica de elección para el diagnóstico rápido y el control del tratamiento de la tuberculosis pulmonar del adulto. Es simple, económica y eficiente para detectar los casos infecciosos.
La tuberculosis se puede tratar mediante la administración de antibióticos durante seis meses.